Filmar en comunidad sin invadir: nuestro protocolo de rodaje
Consentimiento, tiempos y devolución. Así trabajamos cuando la cámara entra al territorio.
Una cámara cambia la forma en que las personas se relacionan con quien la lleva. Por eso, antes de grabar, conversamos.
Consentimiento informado, en su lengua
Explicamos para qué es el material, dónde se va a difundir y quién lo va a ver. El consentimiento se pide en la lengua de la persona y se puede retirar.
Los tiempos de la comunidad primero
Grabamos cuando la comunidad lo permite, no cuando conviene a la producción. Eso a veces significa volver otro día.
Devolver lo grabado
Cada rodaje termina con una devolución: una proyección, una copia del material o una pieza pensada para la propia comunidad.